Feeds:
Entrades
Comentaris

El pasado 22 de octubre “Criteria CaixaCorp” (la Caixa) y la transnacional francesa “Suez Environnement Company, S.A.” (Suez) acordaron qué el 75.01% de las acciones de la empresa privada “Sociedad General de Aguas de Barcelona, S.A.” (AGBAR) pasarían a estar controladas por la corporación francesa Suez.

La gestión privada del agua antepone los beneficios empresariales a los criterios de calidad servicio. En la actual globalización económica, el capital económico se mueve con mucha facilidad, por lo tanto, la gestión privada del agua permite que el núcleo de decisión sobre la gestión pueda pasar a realizarse en París, Moscú o Pekín o cualquier otra ciudad del mundo. La gestión privada del agua, ha permitido que “la Caixa” venda AGBAR a Suez, lo que hará que la toma de decisiones y el control de los sistemas de abastecimiento domiciliar de aproximadamente el 80% de la población de Catalunya se realicen desde Paris y en futuro quién sabe donde. Es preciso tener en cuenta que en el acuerdo entre “la Caixa” y Suez hay uno cláusula donde “la Caixa” puede deshacerse de la totalidad de las acciones de AGBAR en el plazo de 5 años .

Para evitar que el centro de decisión de la principal distribuidora de agua de la Región Metropolitana de Barcelona se deslocalice fuera del país, el Partido Socialista de Catalunya (PSC) presenta una propuesta que satisface los viejos objetivos de AGBAR, la privatización de la empresa pública Aguas Ter Llobregat (ATLL), empresa de distribución en alta de agua (desde la fuente de agua hasta el depósito municipal), que se transformaría en una filial de AGBAR. La propuesta ya ha sido confirmada ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por Suez Environnement, Criteria y AGBAR, según anuncia una reconocida publicación económica de prensa escrita . De esta manera, el Gobierno de la Generalitat de Catalunya se convertiría en accionista minoritario de la nueva “grande” AGBAR, empresa privada dirigida desde un grupo extranjero, que no sólo controlaría el agua en su distribución en baja (desde el depósito municipal hasta el consumo domiciliario e industrial), como hace actualmente AGBAR, sino también en alta. Es decir, la empresa controlaría des de las fuentes del recurso hasta su distribución municipal, dado que las principales conducciones de agua en alta actualmente son públicas y controladas por ATLL.

Nos encontramos ante el riesgo inmediato de que todo el sistema de abastecimiento de la Región Metropolitana de Barcelona y de gran parte de Catalunya, quede privatizado y sin competencia posible por parte de otros distribuidores, uniendo en una misma compañía la gestión del agua en alta y baja. Las implicaciones políticas y sociales de esta gran privatización son gravísimas. Ésta supondrá la pérdida de la posibilidad de un control social del agua durante varías generaciones en un proceso de pauperización progresiva de la función pública sustituida por la búsqueda de los beneficios privados. La opción de privatizar ATLL había sido descartada por otros gobiernos de la Generalitat debido a su importancia en la gobernanza del país.

La venta de acciones de AGBAR de “la Caixa” a Suez compuerta la posibilidad de una expansión sin precedentes de la privatización de la gestión del agua en Catalunya, amenazando seriamente el carácter público, no sólo de ATLL, sino también y a medio plazo, del Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT). El Gobierno y AGBAR ya manifestaron su interés en llevar a término estas operaciones en motivo del último Decreto de Sequía y la propuesta de interconexión de las Redes CAT – ATLL, en la primavera del 2008. Además, los criterios de gestión impulsados por las corporaciones transnacionales como Suez facilitan y promueven los transvases del Ebro y del Roina hacía Barcelona, y obstaculizan las medidas planteadas actualmente para revertir la sobreexplotación del río Ter.

El Agua es un bien público de interés general que no puede considerarse como mercancía sujeta a los intereses comerciales. Tiene que estar organizada y debe ser gestionada por las administraciones públicas quiénes responden, en última instancia, a los representantes democráticamente escogidos. En Catalunya, seguimos el camino inverso a otros países europeos como Francia, donde se ha remunicipalizado la gestión del agua en muchas ciudades, entre ellas París. Así mismo, Naciones Unidas reconoce en sus estudios  que el precio del agua suministrada por entidades públicas de agua es más económico que el que ofrecen entidades privadas con ánimo de lucro, como es el caso de AGBAR.

La gestión del agua, como monopolio natural que constituye, tiene que estar gestionada por el sector público desde una óptica eficaz, eficiente, sostenible y socialmente responsable. El agua no puede estar gestionada con fines lucrativos. El agua es vida, no es una mercancía.

La mejor manera de blindar la gestión del agua en Catalunya tiene que ser transparente y participativa y tiene que estar bajo criterios sociales y no mercantiles. Por lo tanto, no se puede permitir que AGBAR continúe dificultando la publicación, de acceso público y a tiempo real, de los parámetros de calidad del agua para consumo humano.

Ahora es el momento, MUNICIPALIZEMOS la gestión del agua en Catalunya! Reivindiquemos el abastecimiento y el saneamiento domiciliar en manos de entidades públicas, transparentes i democráticas, donde la relación con el ciudadano sea una oportunidad para seguir democratizando nuestra sociedad.

26 de octubre de 2009

[1]: El futuro de AGBAR entre en el debate político. Expansión 24/10/09  http://www.expansion.com/2009/10/23/opinion/llave-online/1256325489.html
[2]: La Generalitat se suma a la venta de AGBAR a Suez. Expasión 22/10/09  http://www.expansion.com/2009/10/22/empresas/1256245160.html
[3]:  Informe del PNUD “Más allá de la escasez: Poder, pobreza y crisis mundial del agua” 2006, http://hdr.undp.org/es/informes/mundial/idh2006/, y el artículo: http://www.unep.org/dewa/vitalwater/article137.html

Anuncis